domingo, 3 de abril de 2016

Tarde demasiado pronto

Son esas cosas que nos pasan en instantes, a veces nuestra realidad nos hunde en las mierdas que consideramos "más profundas"; donde no hay nada que sea placentero, donde todo duele de verdad y cada centímetro de nuestro cuerpo esta contaminado por los pensamientos más oscuros y desesperanzadores que pueden existir. Nada ni nadie nos puede llegar a convencer en ese momento que todo va a estar bien. Suena a figurita repetida, de las que no completan el álbum -cuando quizá, ya ni siquiera queremos completarlo-.
Y hay que permitirse llegar a estar así de mal, a exagerar y pensar absurdos. A vivir bajo suposiciones que nos carcomen el autoestima. ¿Y saben por qué? porque cuando salimos nos damos cuenta de que en verdad, hay mucho mas. Que todo eso que veíamos tan horrible (si se puede definir solo en ese calificativo) tenia explicación.  Al estar inmersos en una gran realidad, que nos subyace y nos sobrepasa..había cosas que no podíamos manejar. Y ahí es cuando te das cuenta; en ese momento en vez de preocuparse por los demás o pensar en el que dirán, en verdad teníamos que pensar en nosotros mismos. Como siempre, y no es de egoísta sino, de que el problema siempre radica en uno, el resto es anécdota.
El egoísmo no solo está mal cuando no pensamos en que con nuestros actos quizá lastimemos a otro. Sino también está mal cuando por no lastimar a los demás, nos lastimamos a nosotros mismos. El egoísmo con uno, es contraproducente. Por no querer ser lo peor, terminamos dudando, sin hacer nada, mambeandonos con suposiciones y anhelos que no sabemos si son de verdad, o producto de nuestra imaginación.
Y todo para no hacernos cargo de nosotros, por tirar la pelota para adelante total..alguien la va a patear; ¿No?
Ya basta, ya no quiero egoísmos mal hechos ni pelotas mal pateadas. Solo te voy a querer en silencio, donde nadie se entere, donde nadie lo vea.. donde nadie logre si quiera sentir la vergüenza que tengo de mi.De ser tan cobarde, patética y absurda. En ese lugar te voy a querer siempre. En mi mente, en mi cuerpo y en mi alma. Ahí vas a estar; con la intensidad de siempre o con la intensidad con la que logre colorearte en mi idealización. Y llevar adelante el dolor conmigo misma logrando una mejor situación para los dos porque lo mejor que me hace es verte feliz.
Mientras vaya a saber uno dónde estés, yo te escribo esto que nunca vas a saber. Y lo hago porque te veo y te entiendo, porque te veo y me redescubro, porque siento que quizá, a pesar de todo, ya no se nos haya hecho tarde demasiado pronto.
Simplemente se nos hizo tarde sin haber sincronizado el reloj a la misma hora y en el mismo lugar. Nunca fuimos más que promesas que no llegaron ni a ponerse en duda.

Simplemente, nunca fuimos o la gran mayoría.




No hay comentarios:

Publicar un comentario